AdBlue® para locomotoras

AdBlue para locomotoras

AdBlue permite reducir las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) en locomotoras diésel equipadas con sistemas SCR. Varios fabricantes de motores, como Siemens, Alstom y Bombardier, han elegido esta tecnología para sus nuevos modelos. Algunas empresas ferroviarias de Europa han respondido con rapidez a la legislación local o nacional sobre los límites de NOx y ya están usando AdBlue.

Nuestra experiencia como proveedor que ya proporciona AdBlue a locomotoras diésel SCR

Nuestra marca específica de AdBlue, Air1, lleva en marcha desde 2004 y presta servicio a locomotoras desde 2010.

  • Somos los principales productores de AdBlue del mundo. Suministramos AdBlue a los principales mercados desde nuestras plantas de fabricación europeas, incluida la planta de Sluiskil en Holanda, la mayor instalación de fabricación de AdBlue del mundo. Yara lleva siendo uno de los principales actores del mercado desde 1993 y colaboró con diferentes fabricantes OEM para definir cómo debería ser el AdBlue.

Para garantizar un correcto rendimiento para su locomotora SCR, asegúrese de usar sólo AdBlue que provenga de una fuente fiable como la marca Air1 de Yara.

  • Yara también cuenta con su propia red logística dedicada al AdBlue para garantizar la calidad y el cumplimiento normativo del AdBlue producido bajo la marca Air1. Nuestras fábricas y nuestra cadena de suministro están sujetas a auditorías periódicas que controlan la calidad del AdBlue que vendemos.
  • Nuestros equipos comerciales compartirán con usted su experiencia y conocimiento sobre el uso de AdBlue en diferentes empresas ferroviarias y le ayudarán a utilizar el AdBlue.

El AdBlue es un producto inocuo y fácil de usar, que se almacena en un depósito dedicado e independiente del de gasoil. Basta con llenar el depósito de AdBlue cuando se reposta combustible. Cuando la locomotora está en marcha, el AdBlue se inyecta en la parte del tubo de escape entre el motor y el catalizador SCR. Calentado por los gases de escape, el AdBlue se transforma en amoniaco y en dióxido de carbono mediante una reacción química. Cuando los gases de escape que contienen óxidos de nitrógeno, amoniaco y CO2 reaccionan con el catalizador, las moléculas de NOx se transforman en agua y nitrógeno. De esta manera, en lugar de nocivos óxidos de nitrógeno, la locomotora diésel emite a la atmósfera nitrógeno y vapor de agua, reduciendo considerablamente por ello sus niveles de contaminación.

En la actualidad, solo un puñado de locomotoras diésel en todo el mundo están equipadas con sistemas SCR, que necesitan AdBlue. En Europa, se debate en la actualidad sobre la necesidad de aplicar límites a las emisiones de NOx de los trenes, lo que está vinculado con la revisión de la directiva NRMM sobre maquinaria.

Algunos países europeos, como Suecia, cuentan ya con legislación nacional que limita las emisiones de NOx. Este país está especialmente avanzado en esta área, ya que su red ferroviaria debe garantizar que todas las locomotoras diésel estén equipadas con sistema SCR para la reducción del NOx.